TERAPIA CRANEOSACRAL BIODINAMICA Volver al Origen

Escrito el 04 / 11 / 2009
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lago

La propuesta es:

Reconectar con el momento en que todo estaba en equilibrio y armonía


Cuando encarnamos, es decir en el momento en que el espíritu y el cuerpo se hacen uno, todo se encuentra en perfecto equilibrio.
Y esto ocurre allí, en el momento en que las células óvulo y espermatozoide se encuentran para dar lugar al nuevo ser.
A partir de allí comienza el viaje que nos trae, luego de nueve meses, a la vida en esta tierra, a la cual llegamos con todos los recursos necesarios para nuestro pleno desarrollo en salud.
Cada una de nuestras células está dotada de la Inteligencia necesaria para desarrollar sus funciones en plenitud, sea cual fuere el lugar y el papel que le toque desempeñar en el organismo.
Ella “sabe” lo que es necesario hacer en cada circunstancia para mantener el equilibrio, para reconectar con la fuente original de salud.
Este principio es llamado “homeostasis”, principio que poseen todos los sistemas para mantener el tan apreciado equilibrio y lograr así un buen funcionamiento de la totalidad

Otro principio sobre el cual se basa la posibilidad de estar en salud, es el de la alternancia entre el “movimiento y la quietud”.
Todos los seres vivos estamos regidos por esta simple “ley” de la alternancia, todos estamos en movimiento y es así como nos expresamos, nos nutrimos, intercambiamos, nos reproducimos y nos transformamos.
La quietud es parte del movimiento, así como el espacio lo es de la forma y el silencio del sonido. Las dos caras de una misma moneda.

Es nuevamente el equilibrio entre estos dos polos, lo que nos permite encontrar esa armonía, esa Salud.
El equilibrio es un concepto dinámico, es simplemente un instante por el que podemos pasar, cada tanto, luego de estar en un extremo y antes de llegar al otro.
Y es necesario, absolutamente necesario, tocar cada polo, para poder gozar de ese momento tan mágico y deseado, ese momento de calma, “el punto de parada”, como se lo llama en la Terapia Craneosacral Biodinámica.

En ese instante, en el que nos aquietamos y todo se suspende, sabemos que la totalidad de nuestro ser reconecta con su “momento original”, con su “Matriz Original”, donde todo está en perfecta armonía y en contacto pleno con la fuente de salud.
Desde el sentido común, todos reconocemos el beneficio del descanso, de la pausa, de una buena siesta o una noche reparadora.
Cuando el descanso es verdadero y profundo, soltamos y nos entregamos a la Inteligencia Celular que mencionaba al comienzo.
Confiando en que nuestro sistema sabe perfectamente como recuperar el contacto con la salud y restaurar lo que sea necesario.

Es por eso que decimos que la Quietud tiene un valor terapéutico.

Por lo general, la vida que llevamos actualmente nos mantiene ocupados en uno de los polos, el de la actividad, de la cual en general abusamos, ya sea por razones externas, internas o ambas.
Se hace difícil “parar”, detenerse simplemente a descansar, sin llegar al momento en que no nos queda más remedio porque ya no tenemos resto para continuar en la vorágine.

En general está mejor vista la producción que el ocio, el hacer y responder a las exigencias externas que el placer y el descanso.
Se condecora al que se esfuerza y sacrifica, al que llega a sus logros a “pesar de todo”, y ese “todo” es su propia salud.
Con lo cual tendemos a desoír las necesidades básicas de nuestro organismo generando así un estado de estrés básico e inconciente que está acechando a la espera de cualquier mínimo detonante para saltar a la luz.
Es muy común que cuando una persona que está sobrecargada de exigencias externas llegue a sus deseadas vacaciones, se enferme de algo, se pelee con su familia, o tenga algún imprevisto que no le permita disfrutar el tan deseado descanso.

Si tomáramos conciencia de estos ritmos necesarios entre la actividad y el descanso que el organismo requiere cada día, tal vez lograríamos cambiar hábitos que nos llevan directamente a desalinearnos de nuestra salud.

Siempre dentro del marco de lo posible, sugiero escuchar la expresión de nuestro cuerpo: cuando nos pide una pausa y también cuando hay energía disponible para ser usada.
Si logramos seguir las “instrucciones” que nuestros cuerpos sabiamente nos dan, será más fácil mantener a todo nuestro ser en contacto con su Salud.

La terapia Craneosacral Biodinámica apunta justamente a reestablecer la conexión entre el individuo y su propio potencial autorregulador, esa “homeostasis” que nombraba más arriba.
El corazón de esta práctica compartida es acompañarnos en un momento para el descanso y la pausa, un momento en el cual volvemos a conectar con nuestra “Matriz Original”, en donde podemos encontrar la armonía y el equilibrio que nos permite reparar las tensiones y el estrés que nos causa el ritmo acelerado en que vivimos.
De modo que durante ese tiempo, hacemos contacto con los niveles más profundos del SER, en donde todos somos UNO, y la SALUD está completamente disponible para todos.
Tocamos ese punto de partida desde donde el Ser es capaz de expandirse a todas las posibilidades, donde está completamente libre de todo patrón y disponible para “jugar” a lo que la vida nos presente.

Noviembre 2009
Gabriela Entin

Se han realizado 3 comentarios
  1. Silvia el 04 / 08 / 2010

    Me gustaria que me cuente en qué consiste esta terapia. Gracias

  2. gabriela el 08 / 08 / 2010

    Hola Silvia
    La terapia Craneosacral Biodinámica es un contacto manual sutil que propone escuchar los tejidos y acompañarlos hacia un punto de quietud a través del cual el sistema reconecte con la salud inherente.
    Se trata simplemente de estar presente y permitir la manifestaciòn de la historia que está impresa en el cuerpo.
    Generalmente se genera un descanso profundo y reparador.
    Más allá de las palabras, es una experiencia compartida.
    Cuando gustes combinamos para una sesión.
    Un abrazo
    Gabriela

  3. gabriela el 04 / 04 / 2011

    Hola Stella
    Es difícil pescar con la mente este modelo de trabajo. Te diría que la terapia Biodinámica Craneosacral no se enfoca en las dolencias, si no en el Ser y en sus propios recursos para autorregularse, y así generar lo que necesite para el bienestar y la salud. A través de un contacto suave y muy presente, escuchamos al Ser, desde su cuerpo físico como una puerta de acceso a la totalidad. Escuchamos los ritmos de los fluidos que transportan las fuerzas curativas.Nos aquietamos e invitamos al sistema del paciente a aquietarse, porque es en la quietud que se puede producir el encuentro con ese potencial.
    Te propongo que cuando quieras hagas la experiencia de recibir una sesión.
    Un abrazo
    Gabriela
    Gabriela

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