La terapia Craneosacral Biodinámica “La salud es el origen”

Escrito el 24 / 05 / 2009
Archivado bajo Artículos de interés | 1 Comentario

Somos concebidos en salud. Esa primera célula que somos lleva impresa la matriz original de nuestro ser en total armonía y salud. Trae consigo el potencial de todo lo que vamos a desplegar, con todos los recursos para poder cumplir plenamente sus funciones.

En la vida intrauterina, dentro de ese medio fluido que nos sostiene y nos nutre, vamos desplegando poco a poco cada gesto, vamos ensayando los movimientos que nos permiten generar el espacio interior para el crecimiento continuo y la especialización de cada célula.

En contacto pleno con nuestra salud, “sabemos” que hacer, a la vez que nos vamos descubriendo a nosotros mismos en todo nuestro potencial de vida. Gracias al continente amoroso que nos ofrece el útero materno, nuestro plan original se despliega y manifiesta con toda su belleza y sabiduría. Ese continente es puro contacto, el contacto necesario para la supervivencia de todo mamífero. Y nosotros, los humanos, no podemos renegar de tal condición.

Cuando nacemos, en esa primera experiencia de separación y autonomía (al menos respiratoria), se crea nuestra primera cicatriz: el ombligo, que marca una cierta independencia de aquel primer hogar-continente; y digo cierta, porque somos eternamente interdependientes, necesitamos del intercambio permanente con el entorno, desde el aire que respiramos hasta los vínculos amorosos. Necesitamos recibir y dar, como una corriente continua que nos nutre y nos permite seguir desplegando nuestro ser en todo su potencial. Como decía el Dr. C. G: Jung, “No hay un Yo sin un Tú”.

La terapia Craneosacral Biodinámica basa su enfoque en estas ideas; en el valor terapéutico del Contacto, en la premisa de que “la salud siempre está allí” y también en el aquietamiento como medio para permitir al ser reencontrarse con sus fuentes de salud. Ese rencuentro sucede en el intercambio entre el terapeuta y el paciente, donde ambos se favorecen.

Me gustaría mencionar a aquellos que comenzaron y que continuaron con esta línea de salud, que nos propone, a mi gusto, un nuevo paradigma.

En principio el Dr. Andrew Taylor Still (1818 – 1917) fundador de la osteopatía, a la cual podríamos considerar la madre de la terapia Craneosacral Biodinámica. El Dr. Still fue médico de frontera, pastor protestante y campesino, profundo observador de la naturaleza y sus leyes. Él estaba plenamente convencido de que todos los seres vivos están dotados de los recursos necesarios para la autorregulación, y para el mantenimiento de la propia salud. Solía decir: “El objetivo del médico debe ser encontrar SALUD, cualquiera puede encontrar la enfermedad”.

En una época donde todavía no existía el antibiótico, insatisfecho con las respuestas de la medicina tradicional, se dedicó a desarrollar sus habilidades palpatorias para el diagnóstico y el tratamiento de sus pacientes, confiando plenamente en las fuerzas curativas inherentes del ser y teniendo además un profundo conocimiento de la anatomía y de la fisiología en su funcionamiento saludable.
Su alumno, el Dr. William Gardner Sutherland (1873 – 1954), fue quien aportó los cambios que convirtieron a la osteopatía en lo que hoy denominamos terapia Craneosacral Biodinámica.

El Dr. Sutherland tuvo dos inspiraciones. La primera: que los huesos del cráneo y sus suturas estaban diseñadas para el movimiento, cosa que confirmó experimentando sobre su propio cráneo. Y la segunda, fue que dicho movimiento se expresa de manera involuntaria, sin la necesidad de un estímulo o fuerza externa, y que además resuena en las estructuras subyacentes a los huesos: membranas, sistema nervioso central, líquido céfalo raquídeo y en el hueso sacro unido al cráneo en su polo opuesto. Llamó a este movimiento del sistema Craneosacral, Movimiento Respiratorio Primario, y a la fuerza o impulso que lo crea Respiración de la Vida (Aliento de Vida, para algunos autores), y concibió a la Respiración de la Vida como la Respiración del Alma, como si ésta literalmente respirase al cuerpo.

Durante los últimos años de su vida, el Dr. Sutherland enfocó su atención en el uso directo de la potencia de la Respiración de la Vida como medio terapéutico. Observó que, al facilitar la expresión de esta fuerza vital, la consecuencia inmediata es la recuperación y la reconexión con la salud inherente.

La terapia Craneosacral Biodinámica propone un modo de contacto amoroso, presente y silencioso, a través del cual el Ser pueda volver a ese momento original donde la salud está totalmente a la mano, donde todo es armónico.

Algunos de los principios de esta terapia son:

  • La salud está siempre allí
  • El plan original quiere ser escuchado
  • La quietud tiene un valor terapéutico
  • El cuerpo (y todo el ser) es un mecanismo autosanador (homeostasis)
  • La vida se expresa como movimiento
  • El cuerpo funciona como una unidad, tanto en salud como en desequilibrio
  • Estructura y función guardan una relación recíproca

La terapia Craneosacral Biodinámica nos propone un punto de partida para atestiguar y acompañar un proceso de sanación que YA está sucediendo.  La propuesta es desacelerar y estar presente.

¿Qué significa esto en la práctica?

En una sesión, el paciente se recuesta cómodo en la camilla. El practicante, luego de haber escuchado su historia, coloca sus manos, en una zona determinada, por debajo o por encima del cuerpo del paciente, haciendo un contacto suave, sutil y sumamente presente.

Para comenzar crea un profundo silencio en su interior, que le permite conectar con su Salud inherente y con la Respiración de la Vida, que siempre está disponible para todos. Desde este estado de aquietamiento invita al sistema del paciente a calmarse, a soltarse hacia el contacto, y luego espera mientras es testigo del proceso de autosanación. Confía en que la sabiduría del cuerpo y la presencia de la Respiración de la vida (“El Compañero Silencioso” como solía llamarlo el Dr. Rollin Becker) reorganicen el sistema y lo vuelvan a su punto original. Esto permitirá desarmar hasta donde sea posible para ese momento, cualquier patrón de tensión que haya provocado un desequilibrio, ya sea físico, emocional, mental, energético o espiritual.

Algunas reflexiones de practicantes de la terapia Craneosacral Biodinámica:

“La terapia Craneosacral Biodinámica propone que el cuerpo utilice sus propios recursos de sanación y que el terapeuta acompañe este camino. El silencio interior, la desaceleración y la entrega al contacto son más necesarios hoy en día, teniendo en cuenta el modelo de vida actual”

“Ir a las mareas es ir al comienzo, al origen, donde todo se reorganiza. Donde todo está disponible. Es una puerta que conecta con lo universal”

“La salud es la búsqueda del equilibrio. El mejor equilibrio posible”

“La confianza, el respeto, la no opinión, son elementos importantes en la relación terapeuta – paciente”

“La salud es inherente a la vida, es nuestra potencia, el orden natural de las cosas en su estado puro , el equilibrio en torno a un centro ordenador. La salud es móvil …fluctuante …flexible.  Es transitar sin tensiones las situaciones que la vida nos propone.  Aceptando que cada instante es único, vital y pleno. No hay un “camino correcto”, una “salud a alcanzar”. Estar en salud es entregarse a la pulsión vital”

Gabriela Entin
Noviembre, 2008

Se ha realizado un comentario
  1. gabriela el 28 / 04 / 2010

    Hola Angeles
    Hace unos mese me enviaste una pregunta a través de la página La Luna sobre el Puente
    Te vuelvo a responder que la terapia Craneosacral Biodinámica podría ayudarlas a ambas.
    Si te interesa probgar una sesión me podés llamar al 4244-9611 y con gusto las atenderé
    Un abrazo
    Gabriela Entin

Dejar un comentario